Libros, Documentos, Escritos de todos los tiempos. Bienvenido al Scriptorum. |
España en la Edad Media
Libros Sobre Narrativa Templaria
![]() |
Apología de los Templarios, Juicio y Expoliación. De J.M. Plane |
![]() |
Beltrán, Un Templario en el Exilio De William Watson |
![]() |
El Juicio de los Templarios. De Malcom Barber |
![]() |
El Legado Templario, una historia oculta. De Juan G. Atienza |
![]() |
El tarot de los Templarios De S. Mayorca |
![]() |
El Templario. De Paul C. Doherty |
![]() |
El Tesoro Templario. De Franjo Terhart |
![]() |
El Último Templario. De Edward Burman |
![]() |
Los templarios en los Reinos de España. De Gonzalo martinez Diez |
![]() |
Los Templarios en el Reino de Sevilla. De Juan Antonio Romero |
![]() |
Historia de los Caballeros Templarios. De Ferris E. Lewis |
![]() |
La Otra Historia de los Templarios. De Michel Lamy |
![]() |
La Sombra del Templario. De Nuria Maso |
![]() |
Los Misterios Templarios. De Louis Charpentier |
![]() |
Monjes Soldados, Los Templarios y otras Ordenes Militares. De VV.AA, Fundación Santa Maria la Real. |
![]() |
Los Templarios. De Run Futthark |
![]() |
El Cuadro Magico de los Templarios De Josep Maria Isern |
Beato de Silos
Signatura: The British Library, Add. Ms 11695
106 miniaturas, iluminadas con oro, con la gama cromática más hermosa y espectacular de todos los beatos.
Tamaño: 380 x 250 mm.
Encuadernación en piel verdosa estampada en seco
Estuche en piel
Libro de estudio.
Salterio Glosado
Signatura: Lat. 8846.
Fecha: s. XIII/XIV
Tamaño: ± 480 x 332 mm.
356 páginas y más de 140 fascinantes miniaturas enriquecidas con oro.
190 letras ornamentadas sobre fondo dorado, con decoración vegetal.
Encuadernación en piel marrón.
Estuche en piel.
Libro de estudio.
Biblia de San Luis
- 3 volúmenes, 1230 páginas.
- Tamaño: 422 x 300 mm aprox.
- 4887 escenas historiadas iluminadas de la Biblia.
Libro del Caballero Zifar
Signatura: Ms. Espagnol 36.
Fecha: último cuarto del siglo XV.
Formato: ± 410 x 290 mm.
396 páginas, 242 miniaturas decoradas con oro y plata.
Primera novela de caballerías, comparable y antecesora del
Quijote de la Mancha de Miguel Cervantes, escita en castellano.
Encuadernación en piel marrón y lomo de piel roja.

Al contemplar hoy las grandes catedrales medievales europeas normalmente quedamos abrumados por la belleza del edificio, de su contenido y de su decoración. Sin embargo pocas veces caemos en la cuenta de que se trata de grandes construcciones cuya edificación costó décadas o siglos realizarse y que para ello fue necesaria la intervención de un gran número de personas.
Donaciones de reyes, nobles y obispos
En primer lugar detrás de la construcción de una catedral medieval solían existir un rey, un poderoso noble o un obispo que se encargaban de aportar o conseguir los fondos necesarios para comenzar la obra.
En la mayoría de los casos esos dineros procedían de donaciones particulares de dinero y bienes, y solían estar vinculadas a la concesión de indulgencias, gracias y perdones, los cuales eran dados por intercesión de importantes santos o devociones del lugar
LOS MATERIALES
A menudo tenían que traerlos desde lugares distantes como la piedra, el hierro y el plomo. La madera era fácil de encontrar. La argamasa la hacían con una mezcla de arena cal y agua.
LOS CIMIENTOS
El maestro albañil marcaba la planta con estacas de madera, cuerdas y una pértiga para medir. Para determinar los ángulos rectos utilizaban una serie de cuadrados dibujados con la vara de medir con lados de longitud 3, 4,5 unidades.
Si el suelo era rocoso los constructores tenían suerte, pero si era pantanoso tenían mas problemas
LOS ALBAÑILES
Una vez colocados los cimientos los albañiles comenzaban a levantar el edificio. Los “Fremassons” elaboraban los sillares (bloques cuadrados de mampostería), trabajaban la piedra ornamental y eran los obreros mas importantes. La mayor parte del edificio la hacían los albañiles de piedra ordinaria. Para dar mas forma a la piedra empezaron a utilizar cincel y mazo. Los planos para tareas complicadas se dibujan con ayuda de grandes instrumentos geométricos. A medida que se iban levantando los muros se colocaban andamios y estructuras especiales, para sujetar los arcos. Los arcos contrafuertes y otras partes se construían de modo que ayudaran a resistir la presión del techo, ya que pesaba mucho, sobre todo si las bóvedas eran de piedra. El trabajo en altos andamios resultaba muy peligroso
LOS CARPINTEROS
En la época medieval eran unos artesanos muy importantes; sin ellos una gran parte del trabajo de las catedrales hubiera sido imposible. Había diferentes tipos de carpinteros, según lo que se dedicaran a construir. Los albañiles que trabajaban en una catedral necesitaban andamios, grúas y centrados que les hacían los carpinteros, pero su trabajo principal consistía en la techumbre de madera y en la decoración interior como sillas del coro puertas y tabiques. El maestro carpintero controlaba todo el material. Para trabajar la madera usaban una herramienta denominada raedera, que consistía en una hoja con un mango en cada extremo. También utilizaban otras herramientas similares a las de hoy.
LOS PLOMEROS
El trabajo de los plomeros era muy cualificado. Sobre todo cuando tenían que revestir de plomo las enormes agujas de madera (hoy desaparecidas).
Los plomeros preparaban la hoja de plomo a partir de lingotes. Una vez fundido se vertía sobre un lecho liso de arena. La plancha de plomo tenía un metro de anchura, varios de longitud y unos cuatro milímetros de grosor. Se ponía longitudinalmente sobre el tejado y se clavaba. Las razones de que los tejados recubiertos de plomo no duraran para siempre son dos: el tanino de las maderas ataca al plomo y los cambios de temperatura hacen que con el tiempo aparezcan grietas.
LOS VIDRIEROS
Las antiguas catedrales tenían unas ventanas muy pequeñas que protegían con contraventanas. Como el cristal era caro se utilizaban en su lugar planchas de hule. Las ventanas de vidrio más antiguas (grisalla) se limitaban a tres colores. Mas adelante descubrieron que añadiendo determinados elementos químicos a la gota de vidrio en su fabricación se conseguían colores vivos. Los vidrieros trazaban el plano sobre un banco y después seleccionaban pequeñas piezas de vidrio de los colores que les gustaban. Para añadir detalles al cristal hacían una pintura especial con goma arábiga, cristal en polvo y un colorante. Pintaban las líneas las dejaban secar e introducían los rombos en un horno pequeño. Las piezas de la ventana se montaban sobre el banco uniéndolas con unas tiras de plomo llamadas “calmas”.
LA DECORACION DE LOS MUROS
Los muros interiores se recubrían con yeso para poder pintarse. Al cambiar de estilo en muchas catedrales se quito esa capa, por lo que las pinturas medievales han desaparecido, aunque todavía quedan algunas pinturas. El pintor medieval molía el mismo los colores y mezclaba las pinturas. Para el molido de los pigmentos utilizaban pequeños molinos de piedra, almireces y manos. Los pinceles estaban hechos con pelo de cerdo tejon o ardilla. Había diferentes tipos de pintores.
OTROS ARTESANOS
Otros artesanos intervenían en el trabajo de las catedrales: los fundidores de bronce se encargaban de la decoración de los altares de los tabiques y los atriles. Los joyeros, plateros, orfebres y esmaltadores decoraban diferentes objetos. Los fabricantes de campanas fundían y colgaban las campanas. Los cerrajeros hacían llaves para puertas y tesoros.
Por cada trabajador cualificado había varios peones encargados de los trabajos pesados y del transporte de los materiales.

![]() |
| [Ver Libro] [Firmar Libro] |






















